Bacterias y virus en la isla de la microscopía

Published On: 25/05/2021

El descubrimiento del (nuevo) micromundo: Leeuwenhoek e Ivanovski, navegantes de una larga travesía a la isla de la microscopía.

En 1677, Antonie van Leeuwenhoek, científico holandés, desarrolló uno de los primeros microscopios, permitiéndonos así observar un pequeño mundo, desconocido, sorprendente e invisible a nuestros ojos. Los habitantes de ese pequeño mundo son los microorganismos que ahora conocemos como bacterias. Muchos años después (215 años para ser exactos) Dmitri Ivanovski, observó que un componente en fluidos libres de bacterias era capaz de inducir cambios en la coloración de ciertas hojas de una planta muy conocida para nosotros hoy en día, la planta del tabaco (Nicotiana tabacum). Este componente es hoy conocido como Virus del mosaico del tabaco, el primer virus descubierto.

Bacterias y virus son invisibles a nuestros ojos, a ambos tipos de microorganismos los solemos asociar a enfermedades que nos afectan como seres humanos. De algunas podemos sanar, de otras, lamentablemente, podemos llegar a morir ¿Qué características comparten o los hacen diferentes? ¿Son seres vivos? ¿Comparten los mismos hábitat? ¿Poseen estructuras externas o internas similares? ¿Son capaces de reproducirse a sí mismos? A continuación responderemos estas interesantes preguntas.

Bacterias: los todoterrenos de la isla microscópica.

Las bacterias son microorganismos vivos que habitan distintos medios como mares, tierra y órganos humanos. A pesar de su diverso hábitat comparten características comunes: i) están delimitadas por una membrana plasmática que les permite tener un sistema interno regulado y adaptarse a condiciones externas, ii) internamente, carecen de compartimentos intracelulares membranosos y tienen un tamaño que varía entre los 0.2 y 2.0 micrómetros (equivalente a 1/45 del diámetro de un cabello).

Estos microorganismos se multiplican a través de un proceso llamado mitosis, que genera dos células descendientes. Por lo general, las bacterias no son patogénicas para el humano pero, en ciertas ocasiones, estas pueden ser detrimentales, esto se conoce como infección bacteriana (ejemplo de esto, salmonelosis: infección por Salmonella typhi).

 

Virus: los secuestradores del nuevo mundo.

Por otro lado, los virus son de tamaño inferior a las bacterias. Están delimitados por una cápside que puede ser proteica o de membrana y en su interior presentan material genético de ARN o ADN. Una diferencia fundamental entre bacterias y virus,  es que los últimos requieren una célula huésped para llevar a cabo su multiplicación. Independiente del virus, estos no poseen la maquinaria suficiente para proliferar, por lo tanto, infectan una célula y la esclavizan, con el fin de sintetizar nuevas copias del virus, dicho de otra manera, los virus no se dividen, se sintetizan.  Es por esto último que se tiende a excluir a los virus de la definición de organismos vivos.

Figura 1: Comparación de tamaños entre (Izquierda) Bacteria E.coli y  (Derecha) Virus influenza

Todoterrenos y secuestradores en acción ¿Cómo podemos identificarlos y combatirlos? PCR, antibióticos y retrovirales en acción.

Los mecanismos de entrada de bacterias y virus a un organismo pueden ser virtualmente los mismos (ingesta, vías respiratorias, mucosas, etc), independiente de cual sea el caso, es fundamental identificar si la infección de un paciente es bacteriana o viral. Esta tarea es particularmente difícil, ya que los cuadros de infección son en general parecidos en ambos casos, aunque existen ciertas herramientas diagnósticas que permiten diferenciarlos.

Una de estas herramientas de diagnóstico, muy útil en la actualidad, es una técnica de biología molecular de la cual ya hablamos en nuestro blog anterior, la técnica de PCR. Esta técnica nos permite identificar si el material genético analizado es proveniente de una bacteria o un virus, pero no solo eso. ¡Nos permite identificar qué y quién es el agresor!

Con respecto al tratamiento de cada infección, para las de carácter bacteriano, se usan compuestos llamados antibióticos. Los antibióticos son compuestos que apuntan exclusivamente a impedir la supervivencia o proliferación bacteriana, afectando diversos procesos como la síntesis de su pared celular o de proteínas. Es por esto que son de uso  exclusivo  para bacterias.

Por otro lado, los tratamientos antivirales, con excepción de algunos virus específicos, son paliativos y tienen como objetivo aliviar la sintomatología de la infección viral.

En conclusión, es importante tener en cuenta que los centros de salud sean capaces de detectar si una infección es bacteriana o viral. En relación a esto, Tested tiene la infraestructura para realizar de manera segura, bajo los protocolos de bioseguridad, la extracción de material genético proveniente de bacterias y virus.  Además, se encuentra implementando la detección de virus sincicial y virus influenza A y B.

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