¿Tiene efecto el entrenamiento físico en la eficacia de las vacunas?

Published On: 10/10/2021

Ya hemos visto con detalle los efectos positivos que tiene las vacunas contra el Sars-Cov-2, siendo una herramienta realmente prometedora para prevenir el contagio o al menos sus formas más graves y así lograr una inmunidad colectiva, con esperanzas de reestablecer la vida normal que llevábamos antes de la llegada de la pandemia. Y es que, a partir de ello, aparecen interrogantes en cuanto a la eficacia de estas; la posible variabilidad de las respuestas inmunitarias en la población influye directamente en la eficacia de la vacunación junto con el estilo de vida y uno de los factores relacionados al estilo de vida y por lo tanto modificable es el ejercicio físico.

Aunque actualmente no hay estudios específicos que se relacionen con las vacunas contra el SARS-CoV-2, las experiencias de los programas de vacunación anteriores como por ejemplo la influenza, sugieren que la practica regular de ejercicio podría ser una estrategia eficaz para impulsar la respuesta de anticuerpos.

Los atletas jóvenes de alto rendimiento por ejemplo tienen un aumento más pronunciado de células T y anticuerpos neutralizantes después de la vacunación contra la influenza que los controles de la misma edad.

También hay evidencia de que personas de edad mayores a 65 años que caminaron 18.509 pasos promedio al día en las semanas posteriores a la vacunación, presentaron una mejor respuesta inmunológica que sus pares menos activos (menos de 10.927 pasos al día).

Otro caso son los adultos mayores que entrenaron por cerca de 17 años promedio en su vida y tienen una respuesta de anticuerpos más alta a la vacunación contra la influenza que los individuos no entrenados de la misma edad  y otro estudio analizó participantes de 70 años sedentarios con respuesta deficiente a la vacuna contra la influenza, que fueron sometidos al azar a ejercicio cardiovascular de intensidad moderada es decir 3 sesiones a la semana durante 60 minutos, mostrando mejoras en la protección contra la influenza durante toda la temporada de influenza en comparación con el grupo control.

Pero, en ese caso podríamos pensar que, si no soy tan bueno o buena para hacer ejercicios de forma regular, entonces ¿ya es tarde?

Y la respuesta es no. Las intervenciones de ejercicio agudo es decir una sola sesión de ejercicio, someten a nuestro sistema inmune a una situación de estrés agudo que incluso podría actuar como un potenciador de la hipersensibilidad al antígeno inoculado generando una respuesta más pronunciada. Existe evidencia de que el ejercicio agudo antes de la vacunación genera un aumento en las concentraciones de catecolaminas (hormonas como adrenalina, noradrenalina) y miocinas (péptidos liberados por el musculo esquelético a consecuencia del ejercicio) contribuyendo al aumento de la respuesta de los anticuerpos y por tanto, mejorando la eficacia de la vacunación.

Si bien, faltan estudios que confirmen que el ejercicio agudo o regular mejora la respuesta inmune ante la aplicación de vacunas contra el COVID19, no hay duda de que el ejercicio físico en sí es una herramienta con demostrado beneficio en la salud humana. Cada vez hay más evidencias que respaldan su papel como potenciador de los efectos de vacunas.

Más allá de la vacunación, la pandemia nos ha enseñado la importancia de las medidas preventivas y el estilo de vida, el distanciamiento social, higiene adecuada y restricciones en la circulación son fundamentales, así como también la alimentación saludable, los análisis preventivos y por su puesto la actividad física.

Si aun estás dudando en comenzar una planificación de entrenamiento, este es el momento perfecto para comenzar. Recuerda siempre acudir a un profesional de la actividad física quien se encargará de adaptar el volumen e intensidad de los ejercicios a tus necesidades y capacidades y además no olvides de completar tu esquema de vacunación, estarás protegiéndote a ti y a tus seres queridos.

Figura 1. Mecanismos potenciales que explican los beneficios de realizar ejercicio regular y potencialmente agudo antes de la vacunación para mejorar la respuesta Inmune.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33691149/#&gid=article-figures&pid=fig-1-uid-0

Autor: BG Nadia González

Referencias

  • Siu E, Campitelli MA, Kwong JC. Physical activity and influenza-coded outpatient visits, a populationbased cohort study. PLoS One 2012; 7:e39518; PMID:22737242; http://dx.doi.org/10.1371/journal.pone.0039518.
  • Woods JA, Keylock KT, Lowder T, Vieira VJ, Zelkovich W, Dumich S, et al. Cardiovascular exercise training extends influenza vaccine seroprotection in sedentary older adults: the immune function intervention trial. J Am Geriatr Soc 2009; 57:2183-91; PMID:20121985; http://dx.doi.org/10.1111/j.1532-5415.2009.02563.x

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