Lactancia en tiempos de COVID

Published On: 06/01/2022

Si ya eres mamá o estás embarazada, es natural que te hayas preguntado qué es lo más seguro para tu bebé durante la pandemia[1]. Según la evidencia disponible hasta la fecha, los niños, niñas y bebés son menos sintomáticos ante la infección por SARS-CoV-2 o tienen síntomas menos severos. Al ser una enfermedad aún emergente, hay mucho que se desconoce respecto del comportamiento del virus, sobre todo con la aparición de nuevas variantes con sintomatologías diferentes, pero se ha postulado que los niños y niñas tienen la misma posibilidad que los adultos para infectarse con este virus con menor posibilidad de ser sintomáticos o desarrollar síntomas severos.

A pesar de que la información acerca del SARS-CoV-2 es limitada, existe evidencia acerca de los beneficios de la lactancia materna en relación con la salud respiratoria del bebé. Tales beneficios se ven reflejados en la disminución de mortalidad por neumonía, en el riesgo de la infección respiratoria baja durante el primer año de vida y la severidad de bronquitis por VRS (Virus Respiratorio Sincicial). Además, la leche materna contiene anticuerpos y células vivas con información inmunológica de la madre que podría proteger al lactante y contribuir al desarrollo de una microbiota normal a través de oligosacáridos presentes en la leche materna jugando un rol clave en la protección contra infecciones.

Pero ¿cómo se debe  actuar frente al COVID si estás a punto de tener al bebé?

Se han analizado las conductas más adecuadas contra virus como VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana)  y  HTLV-1 (Virus Linfotrópico humano), con el fin de implementarlas en el contexto de esta pandemia, estableciendo que:

Se recomienda que las madres con COVID-19 no dejen de amamantar a sus bebés,  debido a la importancia de la lactancia en todas sus formas.

Cierto estudio científico[2], no identificó la presencia del virus en la leche materna, sugiriendo que  la leche podría ser fuente de inmunidad pasiva frente a infecciones por Coronavirus gracias a la presencia de IgAs en gran cantidad,  IgG e IgM específicas en menor proporción.

En caso de que la madre tenga sospecha o confirmación de COVID-19, deberían seguir las medidas de prevención de transmisión e higiene respiratoria como: uso de mascarilla quirúrgica por parte de la madre, higiene de manos antes y después del contacto con el bebé y desinfección de las superficies con las cuales ha tenido contacto.

Existirán escenarios que requerirán de una evaluación más exhaustiva por parte de los equipos de salud, sin embargo, la decisión de qué recomendaciones seguir dependerá de las condiciones clínicas de los pacientes, los protocolos de cada unidad y la decisión informada de cada familia.

Si el resultado del PCR para SARS-CoV-2 sale positivo justo antes de tener al bebé, la OMS   recomienda no separar al bebé de su madre. El bebé requiere a su madre no solo para favorecer la lactancia materna, sino también porque ambos se encuentran estableciendo un vínculo de apego. Si los síntomas son demasiado fuertes para darle pecho al bebé, se recomienda proporcionar la leche materna por otros medios seguros, por ejemplo, extrayendo y proporcionando la leche con una cuchara o una taza limpia. La extracción de leche materna también es importante para mantener la producción, de manera que se pueda volver a dar pecho al  bebé cuando ya la madre se sienta mejor. Y, respecto a las vacunas, si la madre está amamantando se recomienda inocular con la vacuna y continuar con la lactancia  para proteger también al bebé. Ninguna de las vacunas aprobadas por la OMS que se utilizan actualmente contienen el virus vivo, por lo que no hay riesgo de transmitir el virus al bebé.

 

Si estás embarazada o estás a punto de tener a tu bebe y tienes síntomas de resfrío como, dolor de cabeza, dolor corporal, tos y fiebre, agenda un examen PCR para SARS-CoV-2 en  https://tested.cl/ . Si tu resultado sale positivo, sigue todas las recomendaciones entregadas por la OMS. Estarás protegiendo tu salud y la salud de tu bebé.

Autor: Nadia González Yáñez, Bióloga

 

Referencias

 

Comparte este artículo

Leave A Comment